Las Iglesias de Oriente en la antigüedad
Desde los tiempos apostólicos florecieron en el Este comunidades cristianas ligadas a Pedro, Pablo, Juan, Tomás y otros apóstoles. Constantinopla, «Nueva Roma», adquirió gran prestigio como centro imperial y eclesiástico. Los concilios ecuménicos de los primeros siglos definieron la fe común que católicos y ortodoxos aún profesan. Padres como Atanasio, Basilio, Gregorio Nacianceno, Juan Crisóstomo y Cirilo de Alejandría formaron una espiritualidad bíblica, litúrgica y mística que sigue siendo referencia para todo el cristianismo. Durante siglos, Oriente y Occidente vivieron tensiones lingüísticas, políticas y teológicas, pero permanecieron en comunión.