Nacimiento en la Reforma radical suiza
En Zúrich, discípulos de Zwinglio como Conrad Grebel y Felix Manz concluyeron que la reforma oficial era insuficiente: solo debían bautizarse creyentes adultos, conscientes y comprometidos. En 1525 realizaron los primeros rebautismos, de ahí el nombre «anabaptistas» (re-bautizadores), impuesto por detractores. Rechazaban la coerción del magistrado en materia de fe y la guerra. Manz fue ahogado en el río Limmat por orden de las autoridades de Zúrich. Pronto surgieron ramas diversas: pacifistas mennonitas, comunidades comunitarias y, en un extremo trágico, el «reino de Sión» de Münster (1534-1535), que la Iglesia católica y los protestantes condenaron por violencia y apocalíptico extremismo.